Retoman recuerdos desde la última vez que vieron a su hijo, un día antes de que el buque zarpara, en una escapada casi sin permiso junto a cuatro compañeros, para saludar a los padres y amigos antes de partir a lo que él sabía que se estaba preparando.
“Estuvimos mucho tiempo buscando a nuestro hijo porque nos habían dicho que estaba con vida, con nombre y apellido. Cuando nos enteramos que el primer sobreviniente estaba aquí, fuimos a hablar con él, supimos también que había prisioneros… Hasta que el 12 de mayo viene a casa un oficial con una declaración que ya lo daba por muerto. Los cinco chicos de aquel viaje sin permiso, todos quedaron allá…”
"Y ahí comenzó nuestra lucha", nos dice Paulina. Después de aquella tarde en que recibe la noticia y sigue barriendo no queriéndose dar cuenta de la realidad, “siempre sin llorar” era el tácito compromiso con el hijo que ya no estaría más.
Cuenta el padre que Osvaldo era un chico travieso como tantos, que entró en la Armada a los 13 años y tenía 19 en marzo del ’82 cuando lo llaman para hacer un reconocimiento por la costa argentina.
Después la unión con un montón de familiares, “nos conocemos todos, desde la Quiaca a Buenos Aires, cuando uno tiene un dolor si lo quiere llevar solo es muy pesado pero entre muchos, se aliviana el peso y el dolor al compartirse es más llevadero”.
Y nos habla Víctor de la visita de los familiares a las islas, de los 102 km desde Puesto Argentino hasta la bahía San Carlos, “es una extensión muy grande, Malvinas es muy hermosa, da pena que no la tengamos los argentinos”
Delmira Cao, madre de otro soldado, Julio Rubén Cao nos acercó una carta conmovedora que escribiera su hijo desde Puerto Argentino a sus alumnos de la Escuela n° 32 de la Matanza.
Desde otro lugar, con un oficio distinto, el de maestro y pocos años más, Julio cumple igual destino que Osvaldo.Desde esa vida parte al frente de batalla con la convicción de estar haciendo lo que debía.




Julio Cao,como docente,de la Escuela Pública,contibuyó a defender la misma,a educar a las futuras generaciones del país,fué un maestro sensible a los dramas de sus alunnos y a los problemas de su tiempo,ya que se involucró en la lucha del pueblo argentino contra la dictadura genocida.Cuando la patria lo convocó para defender la soberania contra la agresión del imperialismo ingles supo cumplir..."Si la patria me llama aqui estoy yo".Asi de simple.
ResponderEliminar¡ Gloria a Julio Cao,maestro y heroe de Malvinas!
Taba