martes, 27 de abril de 2010

Pascuas Cristiana y Pascuas Judías

Este año, no siempre ocurre, coincidieron la Pascua cristiana de Resurrección que conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, y las Pascuas Judías, Pésaj que es la festividad que conmemora la salida del pueblo hebreo de Egipto donde eran esclavos Ocurrió aproximadamente en 1250 a. de C. y se relata en el libro bíblico del éxodo, esto marca el nacimiento del pueblo judío. El año se inicia con la aparición de la primera estrella, esto es, al atardecer del 29 de marzo y finaliza a los 7 días.

El siguiente texto lo mandó Naty, esforzada oyente de Cultura Desde el Pie por Internet y nos cuenta que lo armó con su mamá para leerlo en nuestro programa, así lo hicimos el 3 de abril, Sábado de Gloria para la cristiandad:

Pésaj es la festividad judía más universalmente celebrada que conmemora la salida del pueblo hebreo de Egipto donde eran esclavos.
Según la tradición, el pueblo judío salió de Egipto con tanta prisa que no hubo tiempo para dejar leudar el pan para el camino. De esta creencia procede la prohibición de comer alimentos derivados de cereales o fermentados, llamados Jametz, durante los 7 días que dura la festividad. Durante esa semana se come Matzá o pan ázimo. Durante la primera noche de la festividad se acostumbra a llevar a cabo una tradicional cena, llamada "Séder", durante la cual se relata la historia de la salida de Egipto. En esta cena, es tradición comer un fruto amargo, llamado Maror, para recordar los días amargos que vivió el pueblo siendo esclavos. Los ritos y las ceremonias perduran como símbolos de historia y tradición siendo su sentido el que va renovándose. Cuando se celebra Pésaj se renueva el compromiso a una interminable lucha por la libertad de nosotros mismos, como personas y como pueblo, y contra la opresión hacia todo ser humano. Los símbolos que se utilizan (vino, matza, maror) tienen como objetivo enseñar esa búsqueda de la libertad para todos, no solamente judíos. Cada año la festividad puede ir adquiriendo un nuevo sentido para así comunicar su esencia a las generaciones venideras. Si bien es cierto que oficialmente la esclavitud quedó abolida, no podemos escudarnos en esta simple afirmación. Aún existe la opresión y en nuestras vidas personales también tenemos lastres o “jametz” que nos impiden ser libres.

1 comentario:

  1. Gracias a Natalia y a su mamá, profesora de historia que nos explicaron las diferencias.

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